Inicio / Bienestar para mujeres / Vaporizaciones

Vaporizaciones vaginales

Calor, hierbas y un espacio solo para ti.

Una sesión individual para detenerte, habitar tu cuerpo y darte el tiempo que casi nunca te das.

Mariana Quiroga en un jardín, con un sahumerio de hierbas encendido
Manos sosteniendo un cuenco de cobre con hierbas secas
Dos horas, en tu casa

¿Qué es?

La vaporización vaginal es una ceremonia de cuidado femenino con calor, vapor y hierbas medicinales. Las mujeres la practican desde hace siglos: en las tradiciones maya y nahua, en la medicina tradicional coreana con el chai-yok, en la medicina china para acompañar la menstruación y el posparto, y en pueblos de Etiopía, Somalia y Sudán.

La vivo y la ofrezco como ceremonia. Trabajo con hierbas como artemisa, damiana, rosa, caléndula y lavanda, y las elijo según el momento de tu cuerpo. Acompaña procesos de sanación en el cuerpo, la emoción y el espíritu. Sus beneficios vienen de la experiencia y del conocimiento ancestral, y no sustituye tus visitas a la ginecóloga.

Hierbas para la vaporización en un cuenco de cobre, junto a una rama de romero
Manos cortando romero fresco en el jardín
Mariana oliendo una planta de romero en el jardín

¿Cómo es una sesión?

Una vela encendida con un sahumerio para abrir el espacio

1

Llegada

Exploramos cómo llegas hoy y abrimos el espacio juntas.

Hierbas vertidas en una olla para preparar la infusión

2

Las hierbas

Conoces las plantas que te van a acompañar, les ponemos intención y preparamos juntas la infusión para el vapor.

Pashmina rosa sobre el banco de madera para la vaporización

3

Vaporización

Convertimos un rincón de tu casa en un espacio cálido, mágico e íntimo. Nos abrimos a los mensajes de tu matriz.

Manos en reposo sobre el regazo después de la ceremonia

4

Descanso

Un reposo profundo para que el cuerpo integre. Esa noche vas a dormir delicioso.

Dos horas. Voy a tu casa, en CDMX o Valle de Bravo. Desde $3,500.

Antes de agendar

Te pediré información básica sobre tu salud. No se recomienda durante el embarazo ni durante tu sangrado: lo ideal es esperar tres días después de tu última gota.

Ten a la mano una falda larga y amplia, calcetines calientitos, un suéter y una pashmina si eres friolenta. Y no agendes nada después: la ceremonia es en tu casa para que te quedes ahí, en tu capullo, y cierres el día con suavidad.

Mujer sentada en calma con falda larga y amplia

Lo que comparten

Más de 50 ceremonias de vaporización, y varias mujeres la han hecho parte de su ritmo.

Mariana Quiroga sonriendo en un jardín

“Después de atravesar un cáncer de mama, me sentía desconectada de mi cuerpo y de mi feminidad. La vaporización me abrió un espacio suave y profundo para volver a mí, entender lo que bloqueaba mi energía y habitar de nuevo mi intimidad. El acompañamiento de Mariana, tan atento y amoroso, hizo que ese regreso se sintiera seguro.”

Elena G.

“Mi útero se liberó, se armonizó, se nutrió y se revitalizó. Fue un viaje interior profundo que despertó en mí una lucidez sanadora. Mariana es una amorosa guardiana de los viajes uterinos.”

Roxana A.

¿Te regalas este espacio?

Escríbeme y encontramos juntas el momento. Te respondo yo misma.

Escríbeme