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Vaporizaciones vaginales
Calor, hierbas y un espacio solo para ti.
Una sesión individual para detenerte, habitar tu cuerpo y darte el tiempo que casi nunca te das.


¿Qué es?
La vaporización vaginal es una ceremonia de cuidado femenino con calor, vapor y hierbas medicinales. Las mujeres la practican desde hace siglos: en las tradiciones maya y nahua, en la medicina tradicional coreana con el chai-yok, en la medicina china para acompañar la menstruación y el posparto, y en pueblos de Etiopía, Somalia y Sudán.
La vivo y la ofrezco como ceremonia. Trabajo con hierbas como artemisa, damiana, rosa, caléndula y lavanda, y las elijo según el momento de tu cuerpo. Acompaña procesos de sanación en el cuerpo, la emoción y el espíritu. Sus beneficios vienen de la experiencia y del conocimiento ancestral, y no sustituye tus visitas a la ginecóloga.



¿Cómo es una sesión?

1
Llegada
Exploramos cómo llegas hoy y abrimos el espacio juntas.

2
Las hierbas
Conoces las plantas que te van a acompañar, les ponemos intención y preparamos juntas la infusión para el vapor.

3
Vaporización
Convertimos un rincón de tu casa en un espacio cálido, mágico e íntimo. Nos abrimos a los mensajes de tu matriz.

4
Descanso
Un reposo profundo para que el cuerpo integre. Esa noche vas a dormir delicioso.
Dos horas. Voy a tu casa, en CDMX o Valle de Bravo. Desde $3,500.
Antes de agendar
Te pediré información básica sobre tu salud. No se recomienda durante el embarazo ni durante tu sangrado: lo ideal es esperar tres días después de tu última gota.
Ten a la mano una falda larga y amplia, calcetines calientitos, un suéter y una pashmina si eres friolenta. Y no agendes nada después: la ceremonia es en tu casa para que te quedes ahí, en tu capullo, y cierres el día con suavidad.

Lo que comparten
Más de 50 ceremonias de vaporización, y varias mujeres la han hecho parte de su ritmo.

“Después de atravesar un cáncer de mama, me sentía desconectada de mi cuerpo y de mi feminidad. La vaporización me abrió un espacio suave y profundo para volver a mí, entender lo que bloqueaba mi energía y habitar de nuevo mi intimidad. El acompañamiento de Mariana, tan atento y amoroso, hizo que ese regreso se sintiera seguro.”
Elena G.
“Mi útero se liberó, se armonizó, se nutrió y se revitalizó. Fue un viaje interior profundo que despertó en mí una lucidez sanadora. Mariana es una amorosa guardiana de los viajes uterinos.”
Roxana A.
¿Te regalas este espacio?
Escríbeme y encontramos juntas el momento. Te respondo yo misma.